11 consejos para el cuidado de las Violetas Africanas

Con sus maravillosas hojas peludas, su estructura compacta y sus brillantes y hermosas floraciones, las violetas africanas (Saintpaulia) tienen el tipo de encanto que alegra el ambiente y te hace sonreír. Si es la primera vez que cultivas violetas africanas en casa o simplemente quieres saber más sobre cómo mantenerlas sanas y florecientes, aquí tiene algunos consejos fiables para cuidar violetas africanas correctamente.

cuidar violetas africanas

Cuidados básicos de la violeta africana

Aunque las violetas africanas son pequeñas plantas resistentes, requieren sus propios cuidados. Sigue estos pasos y tendrás una pequeña planta feliz a la que le gusta compartir sus flores contigo.

1. Entorno

Las violetas africanas son ideales para ser cultivadas en interiores durante todo el año. Aunque algunos jardineros las sacan al exterior cuando las temperaturas son cálidas, son susceptibles de sufrir daños por insectos y se mantendrán más sanas y bonitas si se mantienen en el interior.

2. Luz natural

Las violetas africanas requieren luz indirecta en lugar de sol directo, que puede quemar sus hojas. Son plantas perfectas para el alféizar de la ventana siempre que haya mucha luz solar indirecta que puedan absorber.

Los alféizares orientados al este o al oeste son las mejores ubicaciones para estas plantas, que necesitan entre 10 y 14 horas de luz y ocho horas de oscuridad al día para alcanzar la máxima floración.

Las violetas africanas son muy resistentes y les va mejor la luz solar indirecta o filtrada. Si recibe demasiada luz, puedes notar que se forman manchas marrones en la planta. En el lado opuesto, una violeta que no recibe suficiente luz producirá hojas delgadas y oscuras y tallos con patas. Otros indicadores son el amarillamiento de las hojas y la falta de floración.

Para asegurarse de que su planta recibe la misma cantidad de luz, intente girar la maceta cada vez que la riegues. De lo contrario, puedes notar que tu planta busca la luz. Esto no es exclusivo para las violetas, de hecho, es una buena rutina para la mayoría de las plantas de interior.

3. Riego

Hay muchas ideas sobre cómo regar las violetas africanas, pero la pauta básica es asegurarse de que la tierra se mantenga húmeda al tacto, pero nunca empapada o empapada.

El riego adecuado es esencial para el cuidado de las violetas africanas. De hecho, mantener estas plantas sanas a menudo se reduce al riego. La forma más común de matar una violeta africana es regarla en exceso.

Riega siempre por la base de la planta y evita que el agua caiga sobre las hojas. Las hojas son susceptibles de pudrirse si están demasiado húmedas. También debes asegurarte de regar sólo con agua a temperatura ambiente, ya que el agua fría puede enfriar las raíces y hacer que las hojas se curven hacia abajo. Riega sólo una vez a la semana y deja que la planta se seque por completo entre riegos.

Puedes regar de abajo a arriba (dejando que la planta absorba el agua de un plato o platillo en el que se haya colocado la maceta), lo que te ayudará a evitar el aspecto de planta manchada.

4. Temperatura

Las violetas africanas son como muchas personas: prosperan en temperaturas interiores cómodas que oscilan entre los 18 y los 25 grados Celsius. También les gusta mucho la humedad

Aunque sus requisitos de temperatura no son críticos si se mantienen en el hogar, deben mantenerse bien alejadas de la ventana si las temperaturas en el exterior van a ser cercanas o inferiores a los cero grados.

5. Humedad

Las violetas africanas necesitan un ambiente húmedo, más humedad de la que hay en la mayoría de los hogares. Si utilizas el sistema de riego de abajo arriba, tu violeta africana ya tendrá la ventaja de este método que crea humedad

 Otro buen método es mantener las plantas en platos o bandejas de guijarros que se mantienen húmedos.

6. Elección de la planta

Se trata de utilizar el mismo sentido común a la hora de elegir tu violeta africana que el que utilizas para elegir cualquier planta para tu casa o jardín.

Elige la planta de aspecto más saludable, la que tenga las hojas de color verde más oscuro y los brotes más sanos, y compra tus violetas en un cultivador o vivero de confianza.

7. Elección de la maceta

Todas las plantas en maceta deben plantarse en recipientes con agujeros adecuados para el drenaje, y las violetas africanas no son una excepción.

El drenaje adecuado es esencial para evitar que se pudran las raíces, así que si no puede vivir en una maceta sin agujeros, pon la planta en un recipiente de plástico con agujeros de drenaje y coloca ese recipiente dentro del de cerámica.

Retira la maceta de plástico de la de cerámica para regar, y no la vuelvas a colocar hasta que el exceso de agua se haya drenado.

A la hora de elegir las macetas, cuanto más pequeñas sean, mejor. Las violetas africanas se adaptan bien a las macetas pequeñas y no es necesario trasplantarlas muy a menudo. Puede trasplantarlas a una maceta un poco más grande una vez al año, pero también florecerán y producirán más flores cuando estén enraizadas.

8. Tierra

Una vez más, el drenaje es muy importante para mantener sana a tu violeta africana, así que elige una mezcla comercial de tierra para macetas estéril y perlita. Puedes utilizar una mezcla para macetas de violetas africanas o una tierra para macetas de uso general, siempre que tenga un buen drenaje.

Para que las violetas africanas prosperen, necesitan una tierra especial compuesta por dos partes de musgo de turba, una parte de perlita y una parte de mezcla estándar para macetas. Así se mantiene la tierra bien aireada. La tierra debe estar suelta y bien drenada. Si lo deseas, puedes añadir materia orgánica a la mezcla.

Mantén las violetas africanas plantadas en macetas pequeñas y vuelve a plantarlas una vez al año para mezclarlas con tierra fresca. La tierra debe estar suelta y bien drenada, y un alto contenido de materia orgánica es beneficioso.

9. Alimentación

Las violetas africanas no necesitan mucho abono, y pueden sufrir un exceso de fertilización; demasiado o muy poco abono puede resultar en muchas hojas verdes pero muy pocas flores. Si ves que tu planta no prospera o no florece muy a menudo, utiliza un abono específico para violetas africanas y no te excedas.

Recomiendo abonar las violetas cada dos semanas durante la primavera y el verano. También necesitan un abono ácido especialmente diseñado para ellas. Puedes abonar con un alimento específico para violetas africanas o con un abono con un alto nivel de fósforo.

Si notas que las flores están reducidas y las hojas pálidas, podría significar que tu violeta no está recibiendo suficiente fertilizante.

10. Problemas de floración

Si no hay flores, puede significar que la planta no recibe suficiente luz. Por otra parte, las violetas necesitan al menos ocho horas de oscuridad para florecer, lo que podría ser un problema si utilizas luces de cultivo.

Otra razón podría ser el exceso de hojas. Cada roseta de hojas producirá una ronda de flores. Si podas la capa exterior de hojas más grande, fomentarás la floración de las violetas.

Como ya se ha mencionado, mantener las raíces de las violetas también puede animarlas a florecer. Por último, elimina siempre las flores y el follaje gastado para animar a tu violeta a producir más. Observa tu violeta y comprueba si alguna de estas cosas puede ser la culpable de que no florezca.

11. Propagación

reproducir violetas africanas

Asegúrate siempre de empezar con más esquejes de los que crees que vas a necesitar, ya que puede que no todos tengan éxito. Tanto si quieres más como si vas a propagar un ramo para regalar, ésta es mi forma infalible de propagar violetas.

Elige las hojas sanas del centro de la planta, ya que las exteriores serán demasiado viejas y las interiores demasiado jóvenes.

Haz un esqueje en la base del tallo, con cuidado de no dejar ningún tallo en la planta huésped, ya que se pudrirá. Acorta los esquejes a 5 cm.

Riega la tierra y colócala en recipientes pequeños. Clava un lápiz en la tierra para hacer sitio al tallo.

Opcional. Sumerge ligeramente el tallo en una hormona de enraizamiento y retira el exceso. Esto ayudará a que eche raíces.

Coloca el tallo en la tierra, dejando que la punta de la hoja toque la superficie de la tierra. Aprieta la tierra con firmeza. Coloca tu esqueje en un lugar bien iluminado y luminoso que no se caliente demasiado. Espera y ten paciencia.

También puede ser de interés leer: Poda de Rosas, cómo y cuándo podar un rosal.

Trasplanta cuando la hoja haya echado un buen sistema de raíces y le hayan salido unos cuantos foliolos pequeños.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *