Cómo cultivar Cinta (mala madre) en Interiores y sus cuidados

Cultivar Cinta o Mala madre (Chlorophytum) en el interior de la casa es fácil, pero es necesario conocer algunos consejos básicos para el cuidado que se incluyen en este artículo. Lee estos consejos y aprende a cultivar Cinta en interiores para mejorar la calidad del aire y el aspecto de tu casa u oficina.

cultivar cinta en interiores

Cultivar Cinta en interiores

Ubicación

Cultivar Cinta Malamadre en interiores

Colócala en un lugar que reciba luz solar indirecta y brillante, lejos de los conductos de calefacción o refrigeración.

La luz solar directa habitual quema las hojas de la planta, por lo que hay que mantenerla al menos a 20-30 cm de distancia de las ventanas.

Se desenvuelve bien en entornos con poca luz, por lo que es una opción ideal para un edificio de oficinas, donde las luces pueden apagarse durante las horas no laborables.

Las plantas Cinta también pueden colocarse en dormitorios, baños o cocinas, ya que no necesitan mucha luz para sobrevivir.

Suelo

A la hora de cultivar Cinta en interiores, asegúrate de que el suelo tenga un buen drenaje.

Añade un puñado de perlita o musgo de turba para mejorar el drenaje del mismo, pero si no dispones de alguno de ellos, puedes mezclar piedras pequeñas o guijarros.

Crece bien en suelos algo pobres sin mucha materia orgánica, pero si quieres que crezca mejor, mezcla una parte de tierra de jardín, una de turba, una parte de perlita y 4 partes de corteza de pino.

Esto garantizará que la planta se mantenga con buena salud durante mucho tiempo.

Riego

Cultivar Cinta en interiores

Las plantas Cintas pueden sobrevivir con poco riego, pero por otro lado hay que evitar regarlas en exceso.

Ara estar seguro, deja que la tierra se seque un poco entre los riegos. Un suelo demasiado húmedo o empapado tiende a provocar la putrefacción de las raíces.

Ajusta el riego según el clima y la ubicación de la plantación.

Mantén la planta ligeramente húmeda en la estación cálida o si has mantenido la maceta en un lugar muy luminoso y seco con mucha circulación de aire. En promedio lo ideal en esta época es regarla cada dos o tres días.

En invierno y otoño, cuando la temperatura disminuye, reduce el riego y hazlo sólo cuando la tierra parezca estar seca. Generalmente de uno o dos riegos semanales son más que suficientes.

En lo posible, utiliza sólo agua de lluvia o destilada, ya que es muy sensible al flúor y al cloro presente en el agua del grifo. Además, si se utiliza durante mucho tiempo, el agua del grifo deja residuos minerales que pueden dañar a la planta a largo plazo.

Consejo: El agua no debe estar ni demasiado caliente ni demasiado fría, ya que podría debilitar la planta debido al choque de temperatura. Mantenla a una temperatura ambiente media.

Temperatura

Una fluctuación excesiva de la temperatura no es buena para una planta Cinta.

La temperatura óptima de crecimiento es de 21 a 32 grados C. Sin embargo, puede tolerar temperaturas de hasta 1 hasta 38 grados C.

Fertilizante

Para el cuidado correcto, recuerda que la planta Cinta necesita fertilización en primavera y verano, ya que es un período de floración y crecimiento.

No es necesario abonarla si está plantada en un suelo muy rico en materia orgánica.

Fertiliza tu planta Cinta con una mezcla 3:1:2, después de diluirla a la mitad de su potencia, y aliméntala una vez cada 5-6 semanas con ella, normalmente, en primavera, verano y principios de otoño.

Trasplante de la planta Cinta

La planta Cinta crece rápidamente y necesita ser trasplantada a menudo. Esto es para evitar que se atasque en la maceta.

Sin embargo, sólo debe hacerse cuando esté realmente atada a la maceta, algo que se puede ver fácilmente por las raíces visibles en la capa superior del suelo.

Elige siempre una maceta un poco más grande que la anterior, pero evita utilizar macetas excesivamente grandes para evitar los problemas de exceso de riego.

Recuerda realizar el trasplante en horas del día que no haya mucho calor, si la trasplantas en verano, hazlo en horas de la tarde, al caer el sol. No olvides regar enseguida, es importante para la recuperación de la planta.

Plagas y enfermedades

Cultivar Cinta en interiores

Ten cuidado con los ácaros y las cochinillas si quieres llevar a cabo el cuidado correcto. Puedes deshacerte de ambos con una solución de aceite de neem o un jabón insecticida.

Las cochinillas se transmiten fácilmente de una planta a otra, así que mantén una planta infectada alejada de las demás plantas de interior.

Pueden aparecer pequeños discos marrones en las hojas, lo que indica una infestación de cochinillas. Utiliza la uña para raspar estos discos marrones y deséchalos adecuadamente.

Las Cintas son propensas a sufrir quemaduras en las puntas, lo que hace que las puntas de las hojas se vuelvan marrones.

Esto puede deberse a un exceso de fertilización, a un suelo seco, a una baja humedad o a la acumulación de sal y minerales que se encuentran en el agua del grifo.

Debes cortar las puntas de las hojas marrones y también las hojas muertas con unas tijeras afiladas. De este modo, la planta invertirá su energía en un follaje sano.

Importante: Para evitar la aparición de puntas marrones, elimina la acumulación de minerales cada dos o tres meses. Utiliza agua filtrada o destilada para el lavado y deja que el agua drene completamente por el fondo de la maceta.

Beneficios de cultivar Cinta en interiores

Cultivar Malamadre en interiores

Absorbe el monóxido de carbono, el formaldehído y el xileno. Estos se encuentran comúnmente en los hogares y edificios de oficinas.

Es segura para los niños y las mascotas. Toda la planta no es tóxica.

Se dice que las plantas Cinta mejoran el bienestar general al reducir el estrés y aumentar la productividad. Asi que ahora sabes que cultivar Cinta en interiores es muy beneficioso.

Artículo para complementar esta lectura:

Compártelo en las redes:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve − diecisiete =