Cómo sembrar y cultivar Kale de manera orgánica

La kale (Brassica oleracea var. sabellica L) es una excelente verdura, tanto en términos de sabor como de salud, pero todavía es poco conocida. Pertenece a la misma familia que la col. Con sus grandes hojas en relieve, aporta un toque de exotismo a la huerta. Por lo general, para otras coles, son las cabezas las que se cultivan para el consumo. Sin embargo, en el caso de la kale, son las hojas de color verde oscuro las que se comen, y esto es lo que hace su originalidad. Aquí hay algunos consejos para aprender a sembrar, plantar, cultivar y cosechar kale de manera orgánica.

Características

  • Nombre en latín: Brassica oleracea var. sabellica L.
  • Nombre común: Kale, Col crespa, Col rizada y Kale portuguesa
  • Familia: Brassicaceae
  • Consumo: Hoja vegetal
  • Altura: 90 cm
  • Distancia de plantación: 50 cm
  • Exposición: Soleado
  • Suelo: piedra caliza, rica en humus.
  • Siembra: Primavera
  • Cosecha: Verano

Siembra y cultivo de kale

La kale encuentra fácilmente su lugar en el jardín de vegetales, pero es tan decorativa que puede ser cultivada en camas como una perenne. Su cultivo no es complicado, pero se realiza en dos etapas.

Primero debes sembrar las semillas a principios de la primavera, en un lugar protegido y cálido para evitar las heladas tardías.

Siembra el kale en almácigos o macetas, pon las semillas espaciadas unos cinco centímetros unas de otras, entiérralas a 1 cm de profundidad y cubre con tierra para macetas, enseguida riega con cuidado de no encharcar. Debes mantener siempre el sustrato húmedo hasta que broten las plantas.

Cuando las plantas hayan germinado y tengan tres o cuatro hojas, puedes plantarlas directamente en el jardín o el huerto. Asegúrate de que el suelo se haya calentado bien de antemano.

Antes de plantar, trabaja bien la tierra para que se suelte y coloca cada planta de kale al menos a 50 cm de distancia para que tengan buen espacio y puedan desarrollarse correctamente.

Cuidado de la palma de kale

Como la mayoría de las coles, este vegetal no requiere mucho mantenimiento. Lo único importante es mantener el suelo húmedo, especialmente durante la temporada de verano. Para ello, cubre el suelo con mantillo para mantenerlo húmedo durante el verano.

Sin embargo, ten cuidado de no regar en exceso. Demasiada humedad lleva a la putrefacción y a la aparición de enfermedades por hongos.

Cosecha de kale

La cosecha de kale se hace idealmente cuando se necesita. Cosecha sólo las hojas que vas a consumir el mismo día. Por encima de todo, empieza por las hojas de abajo.

Además, si es posible empezar a cosechar al final del verano, es mejor esperar a las primeras olas de frío. Esto se debe a que la escarcha suaviza las hojas y les da un sabor dulce. Por lo tanto, es posible extender la cosecha hasta el invierno.

Como dijimos antes, es mejor comer kale directamente después de su cosecha, de lo contrario perderá rápidamente sus vitaminas.

Conservación de la kale

Una vez cosechadas, las hojas pueden guardarse unos días en el refrigerador. Sin embargo, dado que las vitaminas desaparecen rápidamente, come las hojas después de recogerlas.

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También es posible congelar la palma de col después de la cosecha. Para ello, blanquea las hojas poniéndolas en agua salada hirviendo durante 3 minutos. Luego laspones bajo agua fría para detener la cocción y poder congelarlas.

Enfermedades y plagas

La kale es resistente a las enfermedades. Sin embargo, es víctima del apetito de las babosas y los caracoles en el momento de los primeros brotes. Aquí puedes aprender cómo evitar y eliminar caracoles de manera natural.

También puede ser víctima de pulgones, aquí puedes aprender cómo eliminarlos de manera natural.

Su principal enemigo es la polilla del repollo, cuya oruga puede causar mucho daño en el huerto.

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