Como y cuando fertilizar el suelo de una huerta orgánica

Hay muchas maneras de enriquecer el suelo de la huerta, con muchos productos diferentes. Aquí lo mantendré simple, sin entrar en explicaciones exhaustivas sobre la vida de la tierra. Sólo sugeriré formas de fertilizar el jardín de su casa o la huerta sin demasiado trabajo y sin tener dolor de cabeza.

¿Por qué fertilizar?

Al cultivar su huerto, los cultivos extraen del suelo varios elementos necesarios para su crecimiento. Si estos productos no se reponen regularmente, el suelo se empobrecerá lentamente, las cosechas disminuirán, aparecerán problemas de crecimiento, deficiencias o enfermedades.

Para abonar el huerto, añadiremos entonces regularmente materia orgánica.

Ellos nutrirán el suelo, o mejor dicho, los muchos organismos que lo colonizan: bacterias, insectos, lombrices de tierra, etc. Después de haber «digerido» esta materia orgánica, la pondrán a disposición de las plantas que podrán alimentarse de ella.

Al degradar esta materia también se estructurará el suelo aumentando o estabilizando su nivel de humus. Es la capa superior del suelo, el soporte fértil de sus cultivos, que retiene los nutrientes y el agua, promueve la actividad biológica, el drenaje y la aireación del suelo.

La actividad biológica de los diversos organismos también aireará el suelo, facilitando el crecimiento de las raíces y el intercambio de aire y agua.

En la agricultura convencional, en muchos casos la planta se alimenta directamente con fertilizantes químicos. Estos serán directamente asimilados sin necesidad de ser transformados por los microorganismos. Esto es rápido y eficiente, pero a menudo resulta en vegetales con menos sabor, más susceptibles a las enfermedades y gradualmente degrada la vida del suelo. A demás de ser nocivos para nuestra salud.

Nutrientes

La materia orgánica aportará nutrientes al suelo. Los más importantes son el nitrógeno, el fósforo y el potasio (el famoso «NPK» de los fertilizantes). En la esquematización:

El nitrógeno promueve el desarrollo de los tallos y las hojas. El fósforo, las flores y las semillas. Y el potasio para las raíces y los frutos.

Pero también están presentes muchos otros elementos como el azufre, el magnesio, el calcio y muchos oligoelementos. El humus se produce en gran medida a partir de materiales ricos en carbono.

Cuándo y cómo fertilizar su huerto

Tradicionalmente se añade una gran cantidad de material orgánico una vez al año.  La mayoría de las veces en otoño, pero también es posible hacerlo en primavera. Si el suministro es suficiente, no será necesaria la fertilización durante el resto de la temporada.

Para ello se utiliza el compost elaborado a partir de diversos residuos de cultivos y residuos de cocina. Sin embargo, esto rara vez es suficiente y a menudo es necesario complementarlo con estiércol y/u otras materias orgánicas recogidas de la naturaleza como el corte de césped, hojas de árboles, ramas de podas, etc.

Una vez compostado durante varios meses, este abono maduro se esparce en la superficie del huerto unas semanas antes de plantar un cultivo. También se puede añadir antes del cultivo de un abono verde.

En una simple rotación de cultivos, se hace una contribución anual en aproximadamente un tercio de la superficie:

En el primer año sólo se fertiliza la parte que recibirá las verduras más golosas (tomates, calabaza, patatas…).

En el segundo año se cultivan verduras con necesidades más moderadas (lechuga, zanahoria, guisantes, etc.).

En el tercer año se cultivan verduras que requieren un suelo poco fértil (cebollas, ajo, rábanos…).

El cuarto año se vuelve a fertilizar y así sucesivamente.

Cultivo de abonos verdes

El cultivo de abonos verdes, además de proporcionar una fertilización adicional, protegerá el suelo y mejorará su estructura mediante la aireación o la adición de humus. Casi indispensables en invierno, también pueden intercalarse entre un número máximo de cultivos durante la temporada si lo permiten.

Si se añaden materiales fertilizantes antes de cultivarlos (estiércol, abono, etc.), los hará más fácilmente asimilables por los siguientes cultivos. Además, algunos abonos verdes capturan el nitrógeno del aire y lo liberan en el suelo, como es el caso de las legumbres.

Cubrir el suelo

Al cubrir el suelo de sus cultivos con un mantillo compuesto de varias materias orgánicas también aumentará su fertilidad. La actividad del suelo aumentará, la materia se degradará y alimentará gradualmente el suelo.

También evitará que el suelo se asiente y mantendrá una estructura suelta y aireada, favorable para la actividad biológica y el desarrollo de las raíces.

Es mejor no utilizar directamente los restos de cultivos o de cocina sin hacerles compostaje. Pueden atraer plagas o enfermedades. En su lugar, utilice paja, ortiga, consuelda, hojas muertas, ramas trituradas, etc.

Fertilizante líquido suplementario

El uso de fertilizantes líquidos durante el cultivo es especialmente útil para las hortalizas más golosas. Pero si la fecundación anual se ha realizado correctamente, no es realmente obligatoria.

Puede dar un impulso a sus cultivos o compensar ciertas deficiencias. Pero cuidado, si las contribuciones son demasiado importantes pueden surgir varios problemas: enfermedades, paro de desarrollo o mala conservación de la cosecha.

Para ello utilizamos abonos orgánicos líquidos que pondremos 2 o 3 veces durante el crecimiento de los vegetales:

Diversos purines y extractos de plantas.

Estiércol diluido en agua (1 kilo en 10 litros de agua).

Orina humana (1litro de orina en 10 litros de agua).

Para los cultivos pequeños en la ciudad o para el cultivo de hortalizas en macetas, la orina es un fertilizante efectivo y de fácil acceso.

Otros fertilizantes y mejoradores del suelo

Se pueden utilizar otros materiales orgánicos o minerales como complemento para fertilizar o mejorar el suelo:

Ceniza: proporciona potasio y fósforo.

Cal, dolomita, tiza: para corregir los suelos con PH demasiado ácido.

Cuerno aplastado: rico en nitrógeno.

Sangre seca: rica en nitrógeno.

Las verduras y sus necesidades

Las verduras se dividen generalmente en tres categorías según su necesidad. Aquí hay una clasificación (no exhaustiva):

Puede ser de interés leer: 8 tipos de fertilizantes orgánicos para la huerta

Necesidades importantes (2/3 kg de compost / m2)

Tomates, calabaza, pepinos y pepinillos, berenjena, pimientos y chiles, repollo, patata, espinacas, puerro, fresas y maíz

Necesidades moderadas (1kg de compost / m2)

Remolachas, zanahorias, lechuga, acelga y achicoria

Necesidades bajas (sin fertilización)

Ajo, cebollas, nabo, rábano, chicharos, chalotes y Frijoles

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