Sembrar y cultivar Comino de manera orgánica

El comino (Cuminum cyminum) es una planta anual de la familia de las Apiáceas (como el perejil). Nativo del Cercano Oriente, el comino ama el sol y próspera idealmente en un clima cálido y soleado. Se le han dado varios nombres, los más comunes son «comino blanco», «comino marroquí» y «comino maltés». También se conoce como «falso anís» o «anís» por el olor y el sabor de sus semillas. Cultivado por sus semillas utilizadas en la cocina, sus virtudes terapéuticas también la convierten en una planta interesante para estimular el apetito y combatir los trastornos digestivos. En este artículo veremos cómo sembrar y cómo cultivar comino en maceta o en la huerta de manera orgánica, y todos los cuidados que esta planta requiere para un buen crecimiento.

Resumen

  • Nombre común: Comino
  • Nombre botánico: Cuminum cyminum
  • Familia: Apiaceae
  • Tipo de planta: Planta comestible, Aromática y condimento
  • Vegetación: Anual
  • Follaje: Caduco
  • Altura en la madurez: 15 a 30 cm
  • Necesidad de agua: Medio
  • Crecimiento: Rápido
  • Multiplicación: Semillas
  • Resistencia al frío: Frágil
  • Tipo de suelo: Rico en Humus
  • Exposición: Soleada
  • Plantación: Maceta de exterior, maceta o suelo directo

Dónde cultivar Comino

Cultivar comino en el suelo directo:

El comino es una planta de exterior que ama el sol. Planta el comino en un lugar bien expuesto y si es posible protegido del viento. Cultívalo en un suelo cálido (12 °C), bien drenado y bastante rico en humus.

Es bueno saberlo: el comino puede combinarse con todas las plantas del jardín.

Cultivar comino en macetas:

Si no tienes un jardín, también puedes sembrarlo en una maceta. Coloca grava o bolas de arcilla en el fondo de la maceta para asegurar un buen drenaje. Cuando comience la primavera, puedes mover la maceta afuera al sol.

¿Cuándo y cómo sembrar comino?

El comino se debe sembrar al aire libre en primavera, cuando el suelo está bien calentado para inducir la germinación. El comino desarrolla una raíz primaria. Siembra las semillas de comino en un suelo suelto y bien trabajado para facilitar el enraizamiento.

Coloca una o más semillas en cada cubo del almácigo ya que no todas las semillas logran germinar, entiérralas no más de 1 cm de profundidad y cubre con tierra para macetas, enseguida riega con un pulverizador para no remover demasiado la tierra y no perder las semillas.

Procura mantener siempre húmedo el sustrato y deja el almácigo a la luz directa del sol, cuando las plantas hayan alcanzado una altura de 5 o más centímetros puedes trasplantarlas a una maceta más grande o directamente en el jardín.

Para evitar el riesgo de heladas, puedes sembrar tus semillas a cubierto en macetas o almácigos a finales de invierno, y luego trasplantar tú planta en la huerta o jardín ya entrada la primavera.

Cultivar el comino a una distancia de 20 a 30 cm entre cada planta para que tengan buen espacio de desarrollo.

Cultivar comino con la luna: según la investigación biodinámica, sembrar las semillas de comino en períodos de luna creciente aumenta el éxito de la siembra, especialmente por la mañana.

Mantenimiento del comino

El comino no necesita ningún mantenimiento en particular, sólo recuerda regarlo en tiempo caluroso y seco, riega siempre al pie de la planta y evita mojar su follaje.

Enfermedades, plagas y parásitos

La planta de comino es muy resistente con una baja susceptibilidad a las enfermedades (en suelos bien drenados). Sin embargo, puede ser presa de caracoles y babosas.

Podrás verlos si las hojas aparecen comidas y si se ves sus rastros en el suelo. Para evitar su llegada, puede introducir depredadores naturales como erizos o anfibios. También puede colocar trampas, como un platillo lleno de cerveza o bandas de hollín, aserrín o ceniza alrededor de tus plantaciones.

En caso de que los ataques de caracoles o babosas sean muy grandes te recomendamos leer este artículo de donde explicamos varios métodos naturales para eliminarlos y alejarlos.

Cuándo cosechar Comino

La cosecha tiene lugar a los 4 o 6 meses después de la siembra, a finales del verano o principios de otoño.

Cosecha las semillas de comino cuando maduran, notarás que las vainas se vuelven marrones.

Almacenamiento de las semillas de comino

Antes de guardar las semillas debes secarlas muy bien. Déjalas secar en un lugar seco y oscuro durante unas dos o tres semanas.

Una vez secas guárdalas en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco, lejos de la luz.

Las semillas pueden ser almacenadas durante aproximadamente 1 año. Una vez molidos (en polvo), sin embargo, pierden su sabor rápidamente, en sólo 1 o 2 meses.

Consejo ecológico

Para atraer a los ayudantes al jardín, secar los tallos de comino y colgarlos en un fardo al abrigo de un muro. Proporcionarán un refugio ideal para las aves que ayudarán a tus cultivos respetando los procesos naturales.

También puede ser de interés leer: Cómo cultivar Limoncillo de manera orgánica.

Propiedades del Comino

Además de sus cualidades aromáticas, el comino tiene virtudes terapéuticas que ayudan a combatir muchos trastornos digestivos. Consumido al principio de la comida, abre el apetito. Consumido al final de la comida, facilita la digestión, combate las flatulencias y los problemas de aerofagia. Aquí puedes aprender más sobre las propiedades del comino.

Infusión digestiva: después de una comida abundante, hierve las semillas de comino enteras y prepara una infusión que te ayudará con la digestión.

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