Cómo multiplicar Lavanda a partir de esquejes (tallos)

Propagar la lavanda no es difícil, y es una forma divertida de conseguir más plantas para tu jardín. En este post, te mostraré todo lo que necesitas saber sobre cómo hacer esquejes de lavanda, con instrucciones detalladas paso a paso.

hacer esquejes de lavanda

Introducción

Una vez que aprendas a propagar plantas de lavanda de tu jardín, podrás cultivar toda la que quieras. Además, ¡también podrás compartirla con tus amigos y familiares!

En este post, te hablaré de los diferentes métodos de propagación de la lavanda, te diré cuándo es el mejor momento para hacerlo y te mostraré cómo obtener y preparar los esquejes.

Luego te daré las instrucciones detalladas, paso a paso, para saber exactamente cómo enraizar con éxito la lavanda, ya sea en tierra o en agua.

Hay varias formas de propagar las plantas de lavanda: enraizando los tallos en la tierra, enraizando los esquejes en el agua o a partir de semillas.

En este post, sólo voy a hablar de cómo propagar la lavanda a partir de esquejes tomados de plantas maduras, y luego enraizarlos ya sea en agua o en tierra. Dejaré el post sobre el inicio de las semillas para otro día.

Cuándo hacer esquejes de lavanda

El mejor momento para propagar la lavanda es a mediados y finales del verano, durante su temporada de crecimiento activo, y cuando hace calor y humedad en el exterior.

Si tomas los esquejes demasiado tarde en el verano, o en el otoño cuando la planta está empezando a entrar en letargo para el invierno, es posible que no echen raíces.

Cómo obtener esquejes de lavanda

esquejes de lavanda

Antes de tomar los esquejes, asegúrate de preparar primero la tierra o el jarrón con agua (consulta los pasos siguientes para más detalles). No dejes que se sequen o se marchiten antes de intentar propagarlos.

Lo ideal es tomar esquejes de ramas que aún no hayan florecido. La floración requiere mucha energía de la planta, y una rama que no haya florecido podrá dedicar toda esa energía al crecimiento de nuevas raíces.

También es mejor tomar esquejes de una planta de lavanda madura que de una nueva o inmadura. De este modo, te sentirás seguro de que hay mucha energía para que los esquejes formen raíces fuertes.

Cuando encuentres la rama perfecta, córtala de la planta por la base del tallo.

Toma esquejes de varios centímetros de largo (10 o más). Cada uno de los tallos que cortes debe tener entre 3 y 5 nodos de hojas, pero aún debe tener varios centímetros de crecimiento en la parte superior.

Preparación de los esquejes

preparar esquejes de lavanda

Después de tomar los esquejes de la planta de lavanda, retira los 3-5 conjuntos de hojas inferiores del tallo. Puedes pellizcarlas con la uña o cortarlas con una tijera afilada.

Al quitar las hojas inferiores se crean pequeñas heridas en los tallos, de donde saldrán las raíces.

Los tallos más largos facilitan la propagación de las plantas de lavanda porque habrá más superficie para clavarse en la tierra o el agua, y eso le da más posibilidades de enraizar.

Si alguno de los tallos ya ha empezado a florecer, simplemente recorta o pellizca la espiga floral para animar al esqueje a poner esa energía en el crecimiento de nuevas raíces.

Un esqueje con una flor probablemente no echará raíces, porque desperdiciará toda su energía en la formación de capullos.

Cómo hacer esquejes de lavanda paso a paso

A continuación, te guiaré por los pasos para hacer esquejes de lavanda en el suelo, y también en el agua. Los pasos son diferentes para cada uno, pero no son complicados.

Esquejes de lavanda en el suelo

esquejes de lavanda en suelo

Antes de que puedas propagar la lavanda en el suelo, necesitarás reunir algunos suministros. No te preocupes, no necesitarás un montón de equipo caro, y probablemente ya tengas algunas de estas cosas a mano.

Suministros necesarios:

Tierra de propagación (yo hago la mía con una mezcla de perlita, vermiculita y tierra para macetas, pero una buena mezcla para semilleros también sirve)

  • Una maceta o cámara de propagación
  • Hormona de enraizamiento
  • Bolsa de plástico (opcional)

Pasos a seguir:

Paso 1: Planifica la humedad

Si vas a propagar la lavanda dentro de la casa o fuera en un clima seco, necesitarás añadir humedad.

Lo más fácil es utilizar un propagador o cubrir los esquejes con una bolsa de plástico si los pones en una maceta. Sólo tienes que cubrir la bolsa por encima, asegurándote de que no toca ninguna parte de los esquejes.

Pero si vives en un clima húmedo como el mío, los esquejes de lavanda enraizarán bastante rápido en el exterior en un lugar sombreado.

Paso 2: Espolvorear los tallos con hormona de enraizamiento

Justo después de terminar de preparar tus esquejes, sumerge los tallos en hormona de enraizamiento. La hormona de enraizamiento ayuda a que arraiguen más rápido y te da más posibilidades de éxito.

En este enlace te enseñamos como hacer hormonas de enraizamiento de forma casera y natural.

Paso 3: Haz agujeros en la tierra

Antes de clavar el esqueje en la tierra, haz primero un agujero con el dedo.

De este modo, la hormona de enraizamiento no se desprenderá cuando introduzcas el esqueje en la tierra.

Paso 4: Coloca el esqueje en el agujero

Mete el esqueje en el agujero que has hecho y luego presiona la tierra alrededor del tallo. Si presionas la tierra de esta manera, te asegurarás de que el esqueje se mantenga firme en la maceta, y también de que la tierra entre en buen contacto con el tallo.

Paso 5: Añade el resto de los esquejes

Repite el mismo paso para poner el resto de los tallos en la tierra. Puedes poner varios esquejes en una maceta grande o en tu cámara de propagación.

Pero procura separarlos lo suficiente para que no se toquen entre sí. Esto asegurará un flujo de aire adecuado, y ayudará a evitar el enmohecimiento o la putrefacción de los esquejes.

Paso 6: Cubre los esquejes con plástico (opcional)

Si utilizas una caja de propagación, simplemente ponle la tapa. De lo contrario, coloca una bolsa de plástico sobre toda la maceta para ayudar a proporcionar humedad adicional alrededor de los esquejes.

Si hay humedad en el exterior, puedes omitir este paso. Pero recuerda que los esquejes de lavanda necesitan una humedad elevada para formar raíces.

Paso 7: Coloca los esquejes en un lugar seguro

Coloca la maceta o la caja de propagación en un lugar donde estén protegidos del sol, el viento y la lluvia intensa durante la propagación.

Mantén la tierra uniformemente húmeda, pero no mojada. Comprueba a diario que la tierra no se seca por completo. También puedes rociar los esquejes si no utilizas plástico.

Una vez que empiece a ver un nuevo crecimiento en la parte superior de los esquejes, es un buen indicio de que han empezado a echar raíces.

Tardan entre 3 y 6 semanas en echar raíces, dependiendo de la temperatura y el nivel de humedad. Si los empiezas en el interior, añadir calor de fondo acelerará las cosas y ayudará a que los esquejes echen raíces más rápido.

Hacer esquejes de lavanda en agua

esquejes de lavanda en agua

La propagación de la lavanda en agua es aún más fácil que en tierra. PERO hay un inconveniente.

Los esquejes enraizados en el agua tienen más dificultades para ser trasplantados que los que se propagan en el suelo. Así que ten en cuenta que puedes tener una tasa de supervivencia más baja cuando los enraíces en agua.

Sin embargo, es divertido experimentar, así que te animo a que pruebes ambos métodos para ver cuál te funciona mejor. He aquí cómo propagar la lavanda en el agua…

Materiales necesarios:

  • Jarrón transparente
  • Agua tibia
  • Roca decorativa (opcional)

Pasos a seguir:

Paso 1: Poner roca decorativa en el fondo del jarrón (opcional)

A mí me gusta poner unos dos centímetros de roca decorativa en el fondo de mi jarrón. Eso lo hará más resistente, y también se ve bien. Sin embargo, es totalmente opcional y no ayudará a que los esquejes enraícen más rápido.

Paso 2: Llena el jarrón con agua

Vierte agua a temperatura ambiente (tibia) en el jarrón hasta que esté lleno entre 1/2 y 3/4 partes. Yo prefiero usar agua filtrada, destilada o de lluvia, pero puedes usar agua del grifo si es tu única opción.

Paso 3: Añade los esquejes

Pon los tallos de lavanda en el jarrón de agua como harías con las flores frescas cortadas.

Paso 4: Comprueba que las hojas no estén en contacto con el agua

No permitas que ninguna de las hojas toque el agua, o sólo se pudrirán. Si hay hojas en el agua, puedes tirar parte del agua del jarrón. O bien, saca los esquejes, retira las hojas que se hayan caído y vuelve a colocar los tallos en el jarrón.

Las raíces pueden empezar a formarse en el agua un poco más rápido que en la tierra, dependiendo de los niveles de humedad y calor. Pero espera a que haya varias raíces gruesas antes de intentar plantarlas en maceta.

Paso 5: Realizar el trasplante

Una vez establecidas las raíces, es el momento de trasplantar tus esquejes de lavanda a sus propias macetas. En este momento, puedes ponerlos al sol y dejar que la tierra se seque un poco entre los riegos.

Una vez que las plantas de lavanda se hayan establecido en su nueva maceta, puedes plantarlas en el jardín. Te recomiendo que las plantes en un día con sombra o en horas de la tarde, después de que haya pasado el intenso calor del sol.

También puede ser de interés: Cómo reproducir y multiplicar plantas mediante esquejes.

Asegúrate de mantenerlas bien regadas hasta que se establezcan en el jardín, pues de lo contrario podrían no sobrevivir al choque del trasplante.

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